Proyecto Delta

DE LA INDIVIDUACIÓN A LA INTEGRACIÓN

Actividades Diciembre 2009 a Marzo 2010


Primeras actividades de verano. Diciembre 2009 a marzo 2010

Pasantías de jueves a lunes en la selvita. Objetivo: Incentivar la formación de líderes

en proyectos y dispositivos de curar a través de la educación y la formación permanente.

(Programas especiales de más días para extranjeros que hablen castellano, incluye estadía en Bs. As.)

Los cupos dentro de la casa son limitados (podrán admitirse algunas personas en carpa).

Recomendamos hacer sus reservas y pagos con la mayor anticipación.

Al tratarse de una instancia formativa será indispensable presentar currículum vitae y manifestar

en no más de una carilla, a espacio y medio, el motivo de su solicitud.


Jornadas de Trabajo Voluntario en la Selvita.

los domingos a partir de noviembre

Es requisito indispensable concurrir a una entrevista previa.


PD: Nos quedan siete calendarios de orquídeas peruanas.

los ofrecemos con un 50% de descuento.

(Los amantes de las orquídeas sabrán apreciar sus muy buenas fotos.)

Sólo la capacidad de amar

Sólo la capacidad de amar tiene la fuerza para imaginar, crear y sostener nuevos futuros en los que lo humano pueda ser acunado, recreado, incentivado a acceder y dar lo mejor de sí.

martes 17 de noviembre de 2009

Llegó la Primera Jornada de Trabajo Voluntario



FUIMOS TRECE
¡Todo un número!


Para los chicos todo fue alegría y asombro
y
para los grandes también


Después de recoger basura que arrastran las crecientes,

después de desmalezar y de acarrear tierra

rescatada del fondo del arroyo hacia lugares bajos,

nos reunimos todos para plantar un roble de más de veinticinco años.

¡Bonsái!

¡Todo ese tiempo creciendo en una maceta!

Ayer regresó, comenzó su integración con la selvita.

¡Comenzó él, como también lo vamos aprendiendo a hacer nosotros

a ser selvita, a integrarnos!


Después del trabajo llegó el momento de descansar
y de restaurar fuerzas.
Luego nos reunimos a la sombra para comentar
lo vivido. La coordinación expuso algunos aspectos
teóricos que sustentan algunos de los por qué de la experiencia.


Por último llegó el momento de la despedida
será hasta el domingo que viene.
No hubo lágrimas todo fueron agradecimientos y abrazos.


Nosotros les agradecemos a ellos y a la selvita
que nos va enseñando a ser Delta.

martes 10 de noviembre de 2009

El próximo domingo comienza el Trabajo Voluntario


Trabajo voluntario es desmalezar, mover tierra para rellenos,
podar y plantar árboles, hacer compost y por sobre todas las cosas
es trabajo compartido al aire libre, trabajo en la creación
de un jardín de más de cuatro hectáreas y trabajo en la construcción
subjetiva de los participantes.
Allí estamos y por allí vamos.



En Argentina no sólo tenemos los cuatro climas,
tenemos además todos los cielos.



lunes 26 de octubre de 2009

Todo Florece el Trabajo Voluntario También




En noviembre reiniciamos

el trabajo voluntario en nuestro jardín,

inauguraremos también, el primer

grupo de formación y elaboración de la estructura subjetiva;

allá, en el jardín, después de la jornada de trabajo

haremos hincapié en lo vivido

y en lo que hemos descubierto como

un vínculo residual arcaico,

cuya identificación y despliegue, estamos comprobando,

permite encaminarse hacia la realización de

los fines más altos de sus existencias.

Los interesados pueden comunicarse con nosotros por este medio o enviándonos sus

teléfonos fijos y horarios en que podemos llamarlos ya que,

para participar, es requisito indispensable concurrir a una entrevista previa.

Si quiere ver por donde vamos o leer algunas de

nuestras apoyaturas teóricas, puede entrar en:

http://reunionproyectodelta.blogspot.com


miércoles 21 de octubre de 2009

Un poema de Dolores que se acerca a algunas de las tantas intensidades vividas




y al final

y a pesar de tanto

llegamos a pasar una noche en la islaselva

se hicieron realidad desde las pequeñas cosas cotidianas de la casita que cumplió con creces su función de Refugio hasta

la magia misma del fuego,

el movimiento del río reflejando lo invisible,

el misterio de las sombras,

la frescura del agua... y lo pegajoso del barro,

nubes y estrellas se disputaron el cielo

la brisa de la superficie en la copa de los árboles...

el aire perfumando en oleadas con sabor a madreselvas

y

un carnaval de colores de flores llamando la atención

las estrellitas azul violeta al ras

las margaritas amarillas en manchones

los pompones amarillos hechos panaderos que dispersaba el blanco viento

las rosas salvajes todo sutileza de pétalos suspendidos en la enramada

alguna glicina tardía que permanece a la sombra

las azaleas blancas fucsias y la pequeña casi lacre alfombrando enderredor

la rosa cultivada imponiendo sus pimpollos de rojo profundo

el amarillo de los lirios

el leve blanco de la frambuesa silvestre flotando al fondo

la intensidad de los naranjas y fucsiavioleta de las bromelias en flor a la altura de los pájaros

el rojoamarillo de las asclepias apenas despuntando

la infinidad de verdes frescos contrastando en el ramaje gris

y nuestras cuerpos abiertos para saciarnos saciando el hambre de esa tierra

machete, pala y alambre en mano

quince álamos trasplantados

el tercer palo borracho

la primer aracauria

y nuestra alegría de buscar el sol

despejabriendo la sombra

las sombras del pleno día

las ranas nos acunaron el ratito de sueño

nadie quería abandonar el paraíso de la vigilia

y nos amaneció el canto de un pavo en el patio...

así transitamos la plenitud de esta luna nueva

GRACIAS


martes 20 de octubre de 2009

La Primera Noche en la Casita


El primer anochecer que vemos
desde la selvita.
No estábamos solos,
todo nos acompañaba...


Todo, el fuego también.


Estamos organizando para que puedan venir
a compartir el trabajo con nosotros.

sábado 17 de octubre de 2009

Ya estamos allí / En noviembre reiniciamos el trabajo voluntario

Ya estamos allí
almorzando por primera vez en el espacio que va a ser la cocina
Atrás están los dos baños que ya funcionan.

Dolores cocino unos fideos chinos
muy buenos


Ya lo estamos anunciando, en noviembre
reiniciamos el trabajo voluntario

martes 22 de septiembre de 2009

Glicinas y Rosas La Primavera Llego


Hacer todo es mucho



Los Baños están listos pero todavía falta.
Para apreciar los avances es necesario ver,
al menos las dos entradas anteriores.

jueves 17 de septiembre de 2009

La semana próxima inauguramos el primer baño de la casa


Ventana del baño y glicinas
desde la parte posterior de la casa

lunes 7 de septiembre de 2009

Con los baños en construcción avanzada



domingo 30 de agosto de 2009

En dos meses estamos en una nueva etapa. Comenzamos los tallerse y grupos allá, en nuestro jardín.


miércoles 26 de agosto de 2009

La Universidad Maimónides llega al Proyecto Delta

Con la inauguración de una pasarela que une el muelle con la casa y de la mano del Dr. Alfredo Vitullo, director del CEBBAD, Centro de Estudios Biomédicos, Biotecnológicos, Ambientales y Diagnóstico perteneciente al Centro Superior de Investigaciones de la Universidad Maimónides y su carrera de Ciencias Biológicas, llega al Proyecto Delta la Universidad Maimónides. Ellos construirán un invernáculo y un laboratorio de botánica para que intensifiquemos la reproducción de orquídeas in Vitro y comencemos con la reproducción de plantas medicinales. Les damos la bienvenida con los brazos y el corazón abiertos. Juntos seguiremos avanzando en la búsqueda y concreción de los fines más altos de la existencia.




martes 11 de agosto de 2009

Despedida de la casa del Toro

Dejamos atrás la casa del río Toro
Quedan allí nuestros árboles
y muchos recuerdos de buenos momentos.


Nos vamos con los nuevos materiales
para la construcción de los baños
y la habitación de la casita
y muchas pero muchas cosas.


Por ahora esta la Biblia junto al Calefón


Sólo la pava parece estar en su lugar

Hoy desperté con la poesía entre mis brazos.

Hay lugares lejanos,

perdidos detrás de repliegues,

detrás de epitelios, de espacios ocultos a la vista.

Lugares apenas perceptibles constituidos por

sensaciones sutiles, delicadas,

acaso una energía evanescente lista a perderse.

Hay lugares, partes de nosotros,

espacios a los que no sabemos como llegar.

Emociones que nos cuesta reconocer,

recorrerlas, aceptarlas como propias.

Emociones que nos dan vértigo de solo intuirlas.

Lugares que no son ni altos ni bajos y que tal vez

todo su ser, toda su materialidad sea eso;

una sensación, una pequeña, sutil y potente emoción.

En ellos se oculta el material incorruptible

del que se nutre toda gran pasión. Todo gran amor.

Acerca del Dispositivo Déltico

Del Proyecto Delta a la creación de un dispositivo Déltico

Este es tiempo de crisálidas,

de crecimientos,

de metamorfosis y saltos cuánticos.

Tiempo en que nuestro Dispositivo Déltico

necesita nutrirse y crecer

a partir de la participación,

del latido profundo y conjunto

de todos aquellos que

consuenen con esta emoción.

A lo largo de estos últimos años, digamos desde mediados del 2005 (Los antecedentes conceptuales deberán rastrearse allá por 1974 mientras que los más profundos se adentran en los intrincados motivos que me llevaron a ser médico, ese deseo de curar que me tome muy en serio) hemos ido avanzando en la construcción y en el pulido conceptual de nuestro Proyecto Delta. Hemos pasado, sin abandonarla, de la idea sencilla de crear un Jardín en que se albergue la mayor biodiversidad posible y que nos permitiera decirle al mundo, señores esto es posible, por aquí debemos avanzar. Un jardín en el que podamos acceder a una mayor salud, donde el medicamento sería ese, estar haciendo el jardín y donde las flores a cultivar sean un ir al encuentro de lo mejor y más alto que constituye lo humano. Fue natural sumar de inmediato la idea de algunos emprendimientos económicos que con seguridad realizaremos para darnos una base de sustentación indispensable.

Mucho más que un simple paso en nuestro crecimiento, consistió el haber arribado a la concepción de un Pensamiento Déltico. Es decir un pensamiento capaz de aunar en si la diversidad, los complementarios y aparentes opuesto en beneficio de una comprensión de la totalidad. Pero sin dudas el verdadero salto cuántico comenzamos a darlo cuando concebimos al Proyecto mismo como una construcción Déltica que tanto tiene que ver con el concepto de Deleuze y Guattari del crecimiento y la institucionalidad Rizomática. Se trata de la institucionalización de lo múltiple, de lo disperso en la unidad, de realizar y llevar adelante, de encarnar, de hacer músculo, hueso y sangre misma, allí donde estemos, la voluntad fundante del Proyecto. Y ¿Cuál es esa voluntad, esa fuerza que busca expresarse? Se trata, no podría haber sido de otra forma, de un tema tan antiguo como la existencia misma de lo humano ya que tal vez sea “el tema de lo humano” a saber, el intento, el esfuerzo de lograr que prevalezca el amor, una forma amorosa de relacionarse, cooperante, solidaria, comunitaria, atenta a las necesidades propias y del otro. El amor poniéndole límite a ese miasma que se extiende con tanta facilidad, esa discapacidad que todo lo mancha, lo degrada y envilece. Esa tremenda limitación para todo crecimiento saludable de lo humano; La Incapacidad de Amar.

Que estamos en el camino correcto, y esto nos pone muy orgullosos, nos lo indican muchas señales, entre ellas este pensamiento de un grande al que admiramos y respetamos y que nos acompaña desde hace mucho. El lo dijo así: El ser humano se siente a si mismo como algo separado del resto; esto es una ilusión. Esta ilusión es como una prisión, nos limita a nuestros deseos personales y a tener afecto por unas pocas personas cercanas. Es necesario liberarnos de esta prisión, ensanchando el círculo de nuestra compasión para incluir a todo lo viviente, a la naturaleza entera.

No se trata de un líder espiritual, de un psicoanalista o de algún ecologista de última generación. Nos referimos a alguien que se ha atrevido a adentrarse en la estructura más íntima de lo existente resolviendo con sus cálculos y sus estudios aquella estéril puja entre espíritu y materia. El lo comprobó, sólo existe la energía. Todo lo demás es ilusión, formas que, para nuestros sentidos necesariamente restringidos, adopta la energía. ¡Hay que atreverse a asomarse a un universo que fluye sin cesar donde lo único permanente, lo único constante es el cambio, la transformación! ¡Hay que atreverse y poder sostenerlo! Estamos orgullosos porque con nuestro trabajo, con nuestra tenacidad, nos acercamos y compartimos cada vez con mayor claridad este concepto de Albert Einstein al que consideramos parte de los padres fundadores de esta corriente de vida, de esta forma de estar en la vida que es nuestro Proyecto Delta, alguien que junto a, Heráclito, Epicuro, Freud, Nietzsche, Simone de Beaouvoir, Lou Andreas Salome, Baudelaire, Miguel Angel, Leonardo y tantos, pero tantos otros y otras anónimas, han hecho todo lo posible, y muy a menudo lo mucho que les fue posible, para poner en lo más alto esa energía, esa luz que llega a emitir aquello más puro y enamorado de lo humano. Esa energía amorosa capaz de dar forma y color a toda vida.

Hoy necesitamos hacer una reconsideración referida al nombre de nuestro emprendimiento, esto se hace necesario debido a que éste se encuentra tan vivo como cualquiera de nosotros. En efecto es una estructura que crece y necesita, demanda de nosotros, que nos adaptemos a sus nuevas necesidades, que seamos padres atentos a su singularidad, padres severos en cuanto al cuidado de su formación y nutrición. En consecuencia si bien por ahora seguiremos llamándolo Proyecto Delta debemos decir que su altura teórica y conceptual ha crecido lo suficiente como para ya no ser apenas “un proyecto” sino un gran dispositivo capaz de contener en si múltiples proyectos que sean cooperantes y solidarios entre si. Un dispositivo que estaba faltando, capaz de permitir a sus integrantes salir del campo de la pura idealidad no vemos en esta estructura social nada que tienda a la formación de semejantes sujetos. Se trata de que contemos con los medios, con las herramientas y el conocimiento necesario para poder instalar en la realidad nuestros deseos más altos, esos inspirados por el amor y la profunda conexión con la vida, esos que desbaratan a charlatanes e impostores. La no existencia de este dispositivo lastima, resiente transforma a jóvenes apasionados en seres amargados encerrados, dolidos que irán casi irremediablemente enfermándose de frustraciones y rencores. Otros enfermarán a causa del encierro en mundo pequeños, ausentes, separados del resto con unas pocas ideas que les han sido incrustadas por los más media. Encarnando en ellos la cara, mejor dicho la tremenda máscara de la desilusión en la que esta impreso aquel gesto de “y ¿esto era la vida?” Desde esa situación se produce en el sujeto, no podría ser de otra forma, violencia, tendencia a la autodestrucción, desbarrancamientos hacia delirios místicos, paranoicos o estados verdaderamente catatónicos. Llegados a ese punto se han perdido hace mucho camino, si es que alguna vez estuvieron allí, los mejores y más altos sueños y esperanzas.

Por el momento no nos extenderemos más en estas consideraciones pero les solicitamos que, por favor de aquí en más, allí donde lean o escuchen, Proyecto Delta hagan de inmediato la traducción a este concepto de mayoría de edad; Dispositivo Déltico. De esta forma evitamos inducir al lector al error conceptual de ser éste el proyecto de quien escribe. En efecto un dispositivo es un espacio destinado a nutrirse de una amplia multiplicidad de proyectos, matices, tonos y colores tendiente a abarcar la mayor diversidad posible. Tal vez sea un exceso de cuidado de parte nuestra decirlo pero nunca habrá en él lugar para aquello antitético que, guiado por la incapacidad de amar o por sus producciones, lo degradarían empujándolo a su destrucción.

En cuanto a un Dispositivo Déltico, éste deberá comprenderse como todo aquél que permita realizar un trabajo para el crecimiento de aquellos que lo integren, un crecimiento que se verificará tanto en la calidad y la altura de sus proyectos, como en la buena salud de sus realizaciones. Junto con esto, no podría ser de otra forma, deberá constituirse en un medio para mejorar la duración y la calidad de sus vidas. Estos objetivos deberán lograrse por medio de la ampliación de los márgenes de libertad de la estructura subjetiva de los participantes, desde aquellos que tengan la responsabilidad de ocupar los puestos de coordinación al que nos gusta pensar como el núcleo duro del dispositivo, hasta el recién iniciado. Justamente por eso, un Dispositivo Déltico, su buen funcionamiento, se encuentra destinado a derribar falsos límites, ilusiones nocivas como la que señala, Einstein. Ilusiones, errores de apreciación de lo que sucede que sólo podrían conducirnos al fracaso, la frustración y demasiado a menudo ha la sensación de haber sido estafados nada más y nada menos que ¡por la vida! Ilusiones, límites enquistados en las estructuras subjetivas de la cultura a la cual nos hemos sujetado, formándonos atrapados en conceptos estrechos. Demasiado angostos aun para aves de corral. Límites subjetivos que tenemos el deber y el derecho de identificar y desmontar. Salirnos de allí, de ese peligro, de eso que amenaza en transformarnos en muertos vivos. Salir lo antes posible para transformarnos en motores de un cambio dirigido hacia alguna curación, siempre hacia una mayor liberación, expresión de nuestros aspectos más nobles y amorosos. Aquellos que, comprendiendo los sufrimientos y restricciones que busca imponer esta cultura difundida por los más media. Necesitarán trabajar con todas sus fuerzas para ponerle límites al desamor. Algunos se dan cuenta que necesitan algo más sin saber de qué se trata. A partir de ese motor de búsqueda comienzan a andar, entonces piden una ayuda, una orientación para desarrollar aquello que les es más propio y particular y que, tal vez desconocen. Un verdadero Dispositivo Déltico debe hacer posible ese crecimiento, ese salto verdaderamente cuantitativo en la vida de los sujetos que lo integren consistente en el hallazgo de una energía distinta, de una energía más pura, más sana, más potente, una energía que permita las realizaciones de los fines más altos de sus existencias. Esa es su función, la de permitir que, en la búsqueda de un desarrollo, comience a comprenderse que uno no es sin el otro así como no podríamos ser sin el medio del que formamos parte indivisa. Entonces, así como Freud comprendió que las cargas libidinales, eróticas, junto a otros contenidos que conforman la base subjetiva y pulsional de todo ser humano, al permanecer enquistadas en el inconciente, gracias a ese ocultamiento, a ese desconocimiento de ellas que tienen las personas, se expresan con toda su potencia haciendo del sujeto el objeto de una historia de la que, pudiendo ser su creador, pasa a ser, apenas, un extra del guión que escribe otro. De la misma forma necesitamos comprender que en nosotros, junto a nuestros mejores deseos y propósito se encuentran estructuras subjetivas destinadas a crear barreras, topes al pensamiento y con ellos a la posibilidad de curarse, liberarse y crecer. De esa forma, torciendo, distorsionando, falseando o simplemente dejando ocultos conceptos que, enquistados en la cultura tomada como verdad indiscutible, bajo la forma de las costumbres, la moral o la ética, ha limitado todo intento verdadero de liberación. En ello debemos incluir ¿Cómo no hacerlo? nuestro trabajo profesional. En cuanto al él creemos no exagerar si vemos en esta situación a la mayoría del cuerpo médico así como otros profesionales relacionados con la salud cuyos centros de formación conceptual han sido cooptados por el discurso de las grandes “empresas de la salud”. Puntualmente en el psicoanálisis, esta limitación se verifica bajo el mandato regio, la imposición de una falsa asepsia. Se necesitan topadoras para derribar muros, para retirar vigas y abrir puertas cuánticas que nos permita un verdadero cambio. Entonces, si en un análisis, además de hablar de dinero y de sexo no se puede hablar de ideologías y de la forma de lograr la construcción de estructuras sociales, solidarias y cooperantes donde se pueda vivir en sintonía con la profunda comprensión de ser parte de la totalidad, de ser la partícula, el sujeto pero parte al fin. Si no logramos comprender que tenemos la capacidad y la necesidad de imaginar, de soñar y construir un presente y un futuro con aquellos de nuestros semejantes con los que compartimos códigos éticos, subjetivos e ideológicos, entonces se cierran las puertas a ambos componentes de la ecuación psicoterapéutica, médica o educativa, hacia un verdadero, profundo y alegre crecimiento, eso que llamamos sanación. De esta forma redefinimos nuestro trabajo psicoterapéutico como el intento de alcanzar el mayor despliegue posible de las potencialidades de cada sujeto sin detenerse en ello ya que ese será, precisamente, el lugar donde deberemos voltear el muro de la falsa asepsia para encaminarnos a ser actores sociales. Todo trabajo terapéutico lo será verdaderamente en la medida en que, tanto analista como analizando puedan actuar como agentes de cambio y restauración social. Actuar allí donde haga falta, y hace, reestablecer vínculos constitutivos de estructuras sociales que hagan posible, un trabajo de liberación al mismo tiempo que permitan la integración de los diferentes sujetos en un cuerpo mas amplio y poderoso gracias a la conquista de mayores márgenes de libertad.

Todo trabajo de liberación, de superación de límites, no puede dejar de estar dirigido a buscar y restaurar aquello digno de ser curado, la virtud más alta que hace, que genera y constituye el núcleo más intimo y profundo de lo humano, su posibilidad de amar y con ella, la forma propia y particular de expresarse. Justamente por ello necesitamos extirpar todo vestigio de esa enfermedad que roba el brillo en la mirada y con él toda alegría, toda libertad, todo vuelo y posibilidad de transformación. Hablamos de ella, de la cruel e impiadosa, incapacidad de amar. Esa discapacidad.

Enrique.

Ciudad de Bs. As. 18.- 02.- 09.

Actualizado 18.- 04.- 09.

Actualizado 08.- 05.- 09.

Actualizado 30.- 07.- 09.

Un Psicoanalista Nietzscheano

Acerca de los alcances de un Dispositivo Déltico

en manos de un psicoanalista Nietzscheano.

El buen funcionamiento de un Dispositivo Déltico consiste en promover el desarrollo subjetivo de cada una de las personas que se integren a él. A partir de allí será necesario trabajar el pasaje que va de la individuación a la integración. Se trata de que cada participante pueda, en un primer momento, reconocer su individualidad, su singularidad, aquello que le es propio y particular para luego, y como fruto de ese mismo trabajo, pueda pasar a verse y sentirse como parte indivisa del cuerpo social al que pertenece. Una vez llegado a ese punto no le será tan difícil comenzar a comprenderse, a sentirse parte de la totalidad de lo existente. Esa compleja situación de ser, de estar siendo, lo efímero de la eternidad. En este sentido, vemos todo Dispositivo Déltico en manos de un psicoanalista Nietzscheano, como la superación necesaria del trabajo que se realiza puertas adentro del consultorio. Sucede, y este es el punto central del tema que nos ocupa que, si tal como afirma Einstein esta instancia no es superada para pasar de esa individuación a la integración, es decir a la comprensión de que somos parte de la vida. Esto equivale a decir que no es posible que haya yo sin nosotros y donde tampoco es posible que haya habido ese nosotros sin el mundo del que nacemos, la tierra. Vayamos un poco más allá, necesitamos hacerlo, ya que la vida no podría ser sin el sol, así como este no seria fuera de la galaxia la que es, apenas, una partícula ínfima de la totalidad de lo existente. Si esta serie de pasos conceptuales y emocionales no se verifican, si no se extrae de ellos el conocimiento necesario y si no se actúa en consecuencia, entonces todo ese gran esfuerzo, toda esa potente maquinaria psicoanalítica que ha sido puesta en marcha, deja al sujeto instalado frente a la perplejidad y la impotencia. En efecto, vemos en este límite, impuesto por una supuesta norma ética puesta al servicio de que algo cambie para que no cambie la estructura central de dominación. Se trata de comprender que es esta la forma en que la potencia libertadora del psicoanálisis ha sido llevada hacia la impotencia. Sucede que, aquellos que se sometan a tan arduo trabajo terminan adquiriendo un importante conocimiento de sí pudiendo, al fin, si no superan este escollo, quedar a merced de las fuerzas de la brutal dominación que impone la incapacidad de amar. Esa desgracia que atraviesa todo el tejido social buscando escindirlo, separarlo, dominarlo. Hacerlo objeto, instrumento, de su enferma necesidad de arrasar, de utilizar y descartar. Esas fuerzas a las que tanto analista como analizado deberán necesariamente sobreponerse, podrán ser llamadas de muchas maneras pero serán siempre la encarnación misma del mal. La génesis de todo mal. Neoliberalismo, libre comercio, corrupción, disolución o ausencia de un estado equitativo; proteínas, educación y salud para pocos, contaminación, destrucción del medio acelerando el calentamiento global del planeta, tales son algunas de las caras visibles, los síntomas consecuencias de semejante enfermedad. No estamos diciendo que ahora los psicoanalistas, los intelectuales, los artistas deban transformarse en lideres sociales pero si decimos que si estos trabajan en pos de una liberación, en la búsqueda de la máxima potencia de lo humano. Para obtener algún logro lo humano mismo necesitará adueñarse de la autoría de su destino. No habrá liberación, verdadero crecimiento saludable de lo humano, hasta que no encontremos una, cien, mil formas de estos Dispositivos destinados a permitir la reconstrucción, aquí y allá, de manchones de tejido social que busquen reunirse de manera solidaria y cooperante. Estamos convencidos, nuestra práctica nos lo esta enseñando, no somos iluminados, somos trabajadores, que estamos creando o recreando un potente instrumento de liberación. Todos, seguimos aprendiendo a partir de nuestros padecimientos, a partir de aquello que, al decir de Nietzsche, no deja de doler. Dolores, angustias, temores, que poco más o menos siempre serán consonantes con los que hacen sufrir a aquellos que nos buscan en pos de realizar una cura. El dispositivo comienza a funcionar en el mismo momento en que lo vamos imaginando, comprendiendo, asimilando. Siempre asusta voltear el muro, pero pasados los primeros sacudones se lo va asimilando, recién entonces podemos comunicarlo a aquellos que trabajan con nosotros, esos saludables impacientes. Comenzaremos por mostrar la puerta en el muro, la señalamos e iniciamos el arduo camino destinado a atravesarla con el otro. Nadie accede a una verdadera liberación solo. Identificar la puerta, abrirla para ver la forma de atravesarla con cada uno a su tiempo, a su manera. Los otros con su trabajo deben llegar a ese límite, de nada serviría apresurarnos ya sabemos que cualquier intervención fuera de tiempo es, siempre, una mala intervención e inclusive puede llegar a ser una agresión. No se es libre cuando se esta encarcelado a pesar de poder imaginar lo deseado. Esa, en todo caso, será una libertad de última instancia que no desmerecemos. Otra es la libertad que buscamos, aquella que nos permita soñar, imaginar y construir un destino propio respetando, valorando las diferencias, nutriéndonos de ellas al mismo tiempo que desplegamos, como se lo hace con un mapa sobre la mesa, la realidad que vamos decidiendo en esa constante interacción con las situaciones que nos impone el arte de vivir. Una libertad capaz de generar, ya que los sueños engendran realidades, los ladrillos más elementales de la realidad. Esa es la más propia y profunda realidad del fenómeno humano, al fin y al cavo una forma de la vida en constante tránsito hacia su destrucción y hacia su recreación. Esa constante capacidad de superación. Sólo desde ese tránsito que no teme los ocasos, comprendiendo o intentando comprender los encadenamientos de los hechos que lo rigen todo, lo humano será capaz de encontrar y de expresar lo mejor de sí.

Estas conclusiones nos exigen un trabajo extra, un ir y venir de la práctica a la teoría. Lo hacemos con una gran alegría ya que se trata de un trabajo conjunto, de una intensidad que nunca antes hemos visto como parte del dispositivo de análisis. Que lo vamos haciendo, quiere decir que al exponer los aspectos de nuestro dispositivo a aquellos que realizan con nosotros su trabajo de análisis, vibran, se conmocionan, algunos se molestan, otros lloran de bronca o de alegría. Una cosa es central todos intensifican su trabajo que, a partir de allí, de esa puerta que les propone ampliar el campo del análisis, necesitarán decidir si verdaderamente lo intensifican o se van ya que nadie puede permanecer neutro ante la potencia catalizadora de un Dispositivo Déltico. Las cosas se ponen muy en su lugar ya que nunca como antes cada uno de los participantes de la ecuación psicoterapéutica se sienten, porque lo están siendo, tan intensa y vertiginosamente protagonistas de su historia. No haber llegado antes a estas conclusiones implica reconocer que este ha sido el tiempo que nos llevo liberarnos de estas barreras ideológicas mezcladas, ocultadas como polizontes en medio de nuestra formación profesional. Sabíamos que necesitábamos un dispositivo liberador, fortalecedor, capaz de permitirnos crecer en la unidad de nuestras diversidades. Pero ese saber no nos alcanzaba para identificar el muro, recién cuando pudimos acceder a la experiencia directa de estar haciendo, generando los rudimentos de este Dispositivo Déltico, cuando en la práctica comenzaron a surgir las contradicciones y con ellas los conflictos, referidos a saber quienes deberían integrar este dispositivo, hacerlo propio. Recién entonces, comenzamos a visualizar el muro, la viga en la que debíamos generar una puerta cuántica capaz de posibilitarnos el acceso a realidades liberadoras. Sanadoras. Increíblemente el paso mas lejano fue el más próximo, consistió en comprender que los destinatarios de nuestros esfuerzos no podrían ser otros que aquellas que estaban realizando un trabajo de análisis con nosotros, ellos o los integrantes de los grupos de estudio. Con ellos, con quienes semana a semana vamos pensando la vida, repasando sus dificultades que, lo hemos dicho, resuenan en las propias, presentes o pasadas. En esos pujos dolorosos, solitarios, precipitó la comprensión, fue tomando cuerpo la esencia más íntima de nuestro dispositivo Déltico ya que no hay camino hacia la libertad sin dispositivo libertario. La dirección adecuada es aquella que tiende a trascender el conocimiento de si, sin volverlo un desconocimiento, para avanzar hacia la comprensión, hacia el religare de la partícula con la totalidad. Habrá muchos otros muros a derribar o perforar, frente a ellos siempre se agitarán nuestros corazones, esa posibilidad de vibrar con cada una de las emociones de estar y sentirnos vivos. Estúpida y alegremente vivos.

Concluiremos este capítulo diciendo en una apretada síntesis que la posibilidad de conquistar espacios de libertad es el producto buscado de atravesar, de superar los muros impuestos por toda ignorancia, por todo prejuicio. De la posibilidad de realizar con éxito ese tránsito devendrá toda creación, toda construcción libertaria de lo humano. Tránsito que de ser llevado una y otra vez a buen término generará la alegría, la profunda e inquietante emoción de vivir de la forma más plena y saludable que lo humano se atreva a soportar.

Buenos Aires 300709

Sombras y transluces en la selvita

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Nosotros la llamamos "Madre Tierra"

Nosotros la llamamos "Madre Tierra"

Estamos entrando en etapa de Crisálida todavía algunos pocos pueden sumarse a la transformación

Estamos entrando en etapa de Crisálida todavía algunos pocos pueden sumarse a la transformación
Apto para aquellos que ya han cruzado algunos desiertos. Por el momento el resto deberá esperar.

¿Cuales son las formas de las crisálidas de lo humano?

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Crisálida de mariposa Monarca

Atardecer en el Río

Atardecer en el Río

Atardecer en el río II

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TODO SABER TARDIO ES UNA BATALLA PERDIDA